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El Fondo Solidario, originalmente denominado como “Crédito Fiscal” y fue creado a principios de los años ochenta, su nombre de hoy en día se debe a la naturaleza de su funcionamiento,  ya que  es financiado por los propios estudiantes en la medida en que estos vayan cancelándolo responsablemente, a modo tal de generarse una especie de colchón o banco de soporte. Cabe señalar, que este solo puede ser otorgado por aquellas instituciones universitarias pertenecientes al consejo de rectores.

 Hoy en día es una vía de escape para aquellas personas que no pueden optar o costear tan fácilmente sus estudios de pregrado, dándole la salida al proporcionarles un préstamo, a los fines de pagar los mismos y luego cancelar tal deuda al finalizar los estudios. Su propósito es ayudar a aquellos que no tienen los recursos para terminar su carrera.

¿A partir de qué momento se debe comenzar a pagar?

            Una vez culminados los dos años de haber egresado de la universidad (graduación, suspensión cambio, etc.), el estudiante debe comenzar hacer los pagos respectivos de forma responsable hasta culminar con la deuda.

Realidad arrolladora

En  la actualidad Chile se encuentra frente a una difícil problemática social-educativa, porque los estudiantes no pueden sostener al término de su carrera los pagos de sus deudas universitarias, generadas por los préstamos adquiridos a través el Crédito con Aval del Estado (CAE) y del Fondo Solidario, los cuales les permitieron pagar sus respectivas profesiones. Al punto que los políticos se han cuestionado “despenalizar” las deudas por educación, también estudian qué mecanismos emplear para que el Estado vaya en auxilio de las familias que enfrentan mayores endeudamientos.

El fondo solidario efectivamente les concedió educación a demasiadas personas, pero resultó para algunos un crédito muy costoso, tan duro como una hipoteca, y que acompaña a muchos por años. A ello se le suma la angustia del DICOM que hoy en día significa una verdadera tribulación cerrándoles las puertas de todo el sistema financiero a estos profesionales, incluso hasta para poder arrendar un apartamento.

¿Deuda eterna?

La prescripción es una figura jurídica  que puede producir la extinción de una obligación o de un derecho, al respecto la Corte Suprema  ha declarado la prescripción de cuotas devengadas del fondo de crédito universitario, cuando al revisar el ordenamiento jurídico, específicamente artículo 17 de Ley 19.287, y observar que no es posible permitir la consagración de la imprescriptibilidad del crédito, debido que en el mismo se es determinado la condonación de la deuda en  casos de personas incapacitadas de forma permanente, ya sea por razones física o mentales.  

Lo cierto es que dentro de esa ley no existe ninguna norma que de legitimidad o paso a la imprescriptibilidad o eternidad a los créditos de dicho Fondo, en consecuencia, las mismas resultan siendo prescriptibles de conformidad con los principios generales del derecho, pues por aplicación general las obligaciones se pueden extinguir según lo establece el Código Civil Chileno. En este caso particular 7 años luego de haber egresado de la universidad.

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